domingo, 24 de julio de 2016

¿A quien pregunto?




Antes que preguntar a los demás... mejor preguntarnos a nosotros mismos.
Los demás, con la mejor de las intenciones pueden darnos información... pero nosotros somos los únicos responsables de cómo la usamos.

Lo que para unos es adecuado... para otros no. 

Es mucho esperar que los demás sepan que es lo que más nos conviene... y no dice mucho de nuestra madurez el renunciar a nuestro derecho a tomar nuestras decisiones. No somos capaces de responsabilizarnos de nosotros mismos... y dejamos que otros asuman esta responsabilidad. 
Muchas veces sufrimos las decisiones que hemos dejado tomar a los demás... por no haber estado aún preparados. Nadie puede garantizarnos que la decisión tomada es la que nos llenará de felicidad y paz... ni las decisiones que toman los demás ni las que tomamos nosotros solos. No hay garantías... hay probabilidades. 

Se nos enseña que hemos de decidir en base a lo que más nos conviene... y no en base a lo que nos hace más felices. Acabamos tomando muchas veces  nuestras decisiones en base al miedo y no a nuestros mas intimos deseos.

Alcanzar la libertad es asumir que somos los responsables únicos de nuestras decisiones... y ejercer este derecho. 
Toda decisión que tomamos... o no tomamos, indica claramente el nivel de conocimiento que poseemos. Con cada decisión o no decisión que tomamos acumulamos experiencia. No hay errores... cada experiencia es un aprendizaje.

Si somos capaces de asumir el pleno control de nuestra vida... perfecto.
Si aun no somos capaces de asumir el pleno control de nuestra vida... perfecto.
Todos estamos en el lugar justo y vivimos las experiencias que necesitamos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total